Coronavirus: lo que no te contaron

Por Marianela Moretti, Analista de control de calidad de microbiología. Ex ayudante de la Catedra de Microbiología. Facultad de Farmacia y Bioquímica – Universidad de Buenos Aires. Email: marianela_moretti@hotmail.com

Al inicio de esta pandemia reinó la paranoia, aumentó la frecuencia de limpieza, tanto de superficies como de alimentos, como así también la propia higiene personal. Estas medidas son completamente correctas, pero… ¿Estás seguro de que lo estás haciendo bien? A continuación, encontrarás toda la información del correcto uso de los sanitizantes y desinfectantes de uso común: cuándo son eficaces y cuándo no, sus diferencias, cómo prepararlos y usarlos correctamente.

Empecemos con un correcto lavado de manos: es aconsejable utilizar un jabón común que no sea antibacterial. Los jabones antibacteriales suelen barrer toda la microbiota presente en la piel, además de resecarnos más las manos que un jabón común, lo que produce microlesiones las cuales son la puerta de entrada a las infecciones.

Imagen extraída de la Organización Mundial de la Salud

Sigamos con el uso del alcohol, podemos conseguirlo como alcohol 96° o ya preparado al 70%. Es importante diluir el alcohol 96° de la siguiente manera: 7 partes de alcohol y 3 partes de agua. Se puede utilizar para sanitizar las manos o desinfectar superficies, ropa, etc. Es muy importante que antes de aplicarlo la superficie este limpia, es decir, sin polvo, sin grasa, sin restos de comida, etc.

 La presencia de suciedad interfiere con la capacidad de los desinfectantes, por ejemplo, si le paso alcohol o lavandina a una superficie sucia no la va a desinfectar, lo mismo pasa con las manos y el alcohol en gel, si las manos están sucias entonces el alcohol no actúa, se debe, entonces, limpiar las manos previamente con agua y jabón y las superficies con agua y detergente. Cabe destacar que el alcohol tiene un poder desinfectante menor al de la lavandina, pero en el caso del coronavirus utilizar cualquiera de los agentes limpiadores presentes en este artículo es suficiente para desactivar al virus.

La lavandina es la razón principal por la que escribo este artículo, ya que muy pocas personas la utilizan correctamente. Desde mi punto de vista desaconsejo el uso de la lavandina que venden suelta por algunos motivos, en primer lugar, no sabemos en qué concentración la venden (si es la correcta o no), en segundo lugar, porque se suele comercializar en envases trasparentes lo que afecta la eficiencia del producto. Es por ese motivo que las lavandinas comerciales vienen en envases opacos.

Dicho esto, continuemos con la fecha de vencimiento de la lavandina, al ser un producto químicamente inestable, es eficaz únicamente durante 6 meses, por lo tanto, recomiendo que revisen la fecha de elaboración del producto para saber su vencimiento. Una lavandina vencida no tiene poder desinfectante.

Existen en el mercado tres tipos de lavandinas: la lavandina en gel que viene lista para su uso, la lavandina “apta para desinfectar agua” y la lavandina con aditivos, como aromatizantes, entre otros. La lavandina “apta para desinfectar agua”, debe tener esa leyenda en el rotulo del envase según normativas de ANMAT y vienen con indicaciones precisas sobre como potabilizar agua haciéndola segura para su consumo. Este tipo de lavandina es la más versátil, ya que les va a ser útil tanto para el agua, como para desinfectar frutas y verduras. Además, puede utilizarse para la desinfección de superficies, en cambio, la lavandina aditivada solo será útil para la desinfección de superficies.

Aconsejo para la dilución de la lavandina seguir el rotulo del fabricante, ya que existen en el mercado lavandinas de diferente concentración. Para tratar el agua o desinfectar frutas y verduras con 3 a 5 gotas de lavandina por litro de agua será suficiente, previamente se debe eliminar cualquier rastro de suciedad o tierra de las frutas o verduras, luego sumergirlas en la solución y por último enjuagarlas bien con agua antes de su consumo.

Una vez diluida la lavandina si no es utilizada en ese momento se debe guardar en envases opacos y emplearla dentro de las 24hs de preparación, recordemos que se trata de una sustancia muy inestable y es por esta razón que no se comercializa la lavandina diluida. Una vez transcurridas las 24hs se debe descartar la solución y preparar una dilución nueva.

Para vencer al virus tenemos que aprender a utilizar los productos desinfectantes de forma correcta, mantener el distanciamiento social y respetar la cuarentena.

Correctora: Daniela García, Editora, Facultad de Filosofía y Letras – Universidad de Buenos Aires. Email: danugarciar@gmail.com

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